"El rock se nutrió de la poesía, intercambió distintas experiencias y recuperó la cultura oral y los intercambios personales. En ese sentido el rock permitió un encuentro, sobre todo porque tenía componentes profundamente humanos e instintivos..." (Jorge Pistocchi)
Mostrando entradas con la etiqueta GIECO LEÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GIECO LEÓN. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de noviembre de 2024

GIECO, León: Todos los caballos blancos



En "León Gieco" (1973)

Voy andando y siento el sol
de la tarde en mis espaldas.
Y en mi frente siento el sol
de la mañana.

Todos los caballos blancos
y el campo y el campo...

Voy bajando por caminos
que cruzan las tierras mansas.
Qué bueno es olvidarse un poco
de la gente que nos roba y que nos mata...

Todos los caballos blancos
y el campo y el campo...

(Argentina, 1951)


León Gieco en 1973

sábado, 27 de abril de 2024

GIECO, León: Si ves a mi padre


Si vas hacia el centro de este verde lugar
encontrarás mi pueblo donde nací.
Pregunta por mi padre y te sabrán decir
que es un campesino amigo del sol.

Busca a mi padre y dile que estoy bien,
que mi conciencia sigue libre
y que siguen muy mansos mis pensamientos.

Si vas hacia el centro de este verde lugar
encontrarás mi pueblo donde nací.
Pregunta por mi padre y te sabrán decir
que es un campesino amigo del sol.

Dile que extraño las cosechas,
el rumor del bosque y la hierba.
las frutas frescas y del verano, las siestas.

y su Banda de Caballos Cansados 








lunes, 4 de diciembre de 2023

GIECO, León: Todo se quema

 


Hemos visto borrar de un plumazo a un pueblo,
casas, niñas, madres, jóvenes, padres y abuelos.
Hemos visto caer parte de la historia
de este único mundo, que es lo poco que tenemos.
Hemos visto llover un centenar de balas
sobre inmigrantes que un lugar reclamaban.
Y te hemos visto a vos, sentado en un balcón,
en un sillón como Nerón, mirando cómo todo se quema.

Cruzó tres fronteras y a San Diego al fin llegó.
Se llama Elizabeth, es de El Salvador.
Lo que quedó de ella se juntó con su familia.
Lo que quedó de ella, un abrazo recibió.
Lo que quedó de ella, un año nuevo festejó.
Lo que quedó de ella, lo empujaron a un avión.
Gracias a un soplón, sentado en un balcón,
en un sillón como Nerón, mirando cómo todo se quema.

Has visto presidentes latinoamericanos
ir a España a festejar el quinto centenario.
Día de la raza, un nuevo aniversario
o el primer genocidio que hubo en estos lados.
Imposible juntar agua con aceite,
el mundo es una grieta, no resiste ningún puente.
Y ahí está el huevón, sentado en un balcón,
en un sillón como Nerón, mirando cómo todo se quema.

Hemos visto argentinos arrogantes, futboleros,
creer que todo el mundo está pendiente de lo nuestro.
Ansiedad, paranoia, síndrome de Estocolmo,
vitorean a los chorros que otra vez se llevan todo.
¿Quién se quedó con el dinero que gasté
pegando estampillas en mi libreta de ahorro?
¿Y a dónde está el ladrón? Sentado en un balcón,
en un sillón como Nerón, mirando cómo todo se quema.

El campo necesita para que le quede guita
400 mil millones de agroquímicos venenosos.
Hay quienes envenenan lo que entra por la boca.
Hay quienes envenenan lo que entra por la mente.
Hay quienes se envenenan porque les da lo mismo todo.
Hay quienes se envenenan votando mal a un presidente.
Y aquel se hizo troll, sentado en un balcón,
en un sillón como Nerón, mirando cómo todo se quema.

El uno por ciento quiere esto torcer.
El nueve por ciento tiene el poder.
De lo queda, el 50 solo come
y el resto se muere sin saber por qué.
Tantos años votando y casi nunca resultó.
Nos piden los votos pero nunca perdón.
Y allí se ve al traidor, sentado en un balcón,
en un sillón como Nerón, mirando cómo todo se quema.

Forzaron la máquina, el vúmetro al rojo,
y vino esta guadaña y lo bajó un toco.
Dejó al descubierto la gente de mierda
que siempre odió a pobres, enfermos y viejos.
Hoy 20 de noviembre de este duro 2020,
viví 300 años, pero cumplo seis nueve,
que estoy en mi balcón, sentado en un sillón,
con la biblia y el calefón, mirando cómo todo se quema.

Letra: LEON GIECO
Música: LUIS GUREVICH
Interpretes: LEON GIECO - JAIME LOPEZ







sábado, 12 de junio de 2021

LLOPIS, Enrique; DE LOS SANTOS, Lalo; GIECO, León: Gente necesaria

 


Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales,
que con solo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
llega hasta todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.

Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria,
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria.


Intérpretes:
Enrique Llopis
Lalo de los Santos
León Gieco







lunes, 14 de diciembre de 2020

GIECO, León: Canción de amor para Francisca


de "León Gieco - 4º LP" (1978)

En una casa del barrio San Pedro
Francisca muestra todo su cuerpo.
Ponen dinero entre sus senos, toman vino negro
y algunas ginebras.
Viste de verde, viste de rosa
y se desviste muy silenciosa.

Los lunes que no trabaja Francisca,
con una canastita con flores y su hijita
van a correr por el monte,
los caminos y los campos,
ella dice que los besos,
los gorriones y las flores
los lunes tienen mas perfume.

En una habitación del fondo de la casa
los hombres pasan, los hombres pasan.
Nadie le ofrece algún trabajo
porque tienen miedo de quedarse sin ella.
Piel de canela, ojos de pasto,
cabellos largos y aliento a trigal.

Los lunes que no trabaja Francisca,
con una canastita con flores y su hijita
van a correr por el monte,
los caminos y los campos,
ella dice que los besos,
los gorriones y las flores
los lunes tienen mas perfume.

(Cañada Rosquín, Santa Fe, 1951)



domingo, 15 de septiembre de 2019

GIECO, León: A veces mi pueblo azul es gris



Vengo desde un pueblo azul
donde el cardo juega con la luz,
donde la tarde es tranquila
y es sencilla la tierra.

Donde los ricos cantan
su grandeza y su riqueza,
donde los pobres escupen
su angustia y su pobreza.

Vengo desde un pueblo azul
donde el viento no tiene longitud,
donde también se puede ver
de naranja el amanecer.

(Argentina, 1951)


lunes, 29 de abril de 2019

GIECO, León: El que queda solo



El que queda solo en Navidad, 
en su casa o por la ciudad, 
¡ay!, ¿por quién brindará? 

El que vive sin importarle 
todo lo que sufren los demás, 
¡ay!, ¿por quién vivirá? 

El que grita solo en un rincón 
sin que nadie lo pueda escuchar, 
¡ay!, ¿por quién gritará? 

El que pierde toda su humildad 
por tener la suerte de triunfar, 
¡ay!, ¿por quién cantará?

(Argentina, 1951)


miércoles, 28 de febrero de 2018

GIECO, León: María del campo


María nació en el campo junto con la libertad...

Tiene la piel del viento, tiene los pies de hierba 

y los ojos del cielo.

Tiene las manos duras como la tierra del corral...
"No se necesita -dice María- 
tener las manos blandas para ser mujer".

Trae la miel del campo a la ciudad
porque aquí no hay flor...

Tiene las manos duras como la tierra del corral...


"No se necesita -dice María- 
tener las manos blandas para ser mujer". 


martes, 13 de febrero de 2018

GIECO, León: Quizás le dancen los cuervos



Cuando tu vida te pida
unas tristes melodías,
que el viento mudo las lleve
para que otros también se enteren.

Es que hay tanta gente 
que por más que uno los lustre
nunca su brillo se verá en su mente.

Es que hay tanta gente
que por más que uno le explique
nunca su rabia se convertirá en pena.

Ay, adentro, si se vieran adentro,
quizás le dancen los cuervos.

Cuando tu nombre desprecie
lo que pase por enfrente,
es que un pedazo de tierra
se está muriendo de vergüenza.

Es que hay tanta gente
que no mira ni a los ojos,
mezcla de poca suerte, broncas y odios.

Es que hay tanta gente
que se siente despareja,
hacen que otros cuelguen de sus condenas.

Ay, adentro, si se vieran adentro,
quizás le dancen los cuervos.

(1951)

miércoles, 11 de enero de 2017

GIECO, LEÓN: Hombres de hierro


de "León Gieco" (1973)

Larga, muchacho, tu voz joven
como larga la luz el sol,
que aunque tenga que estrellarse
contra un paredón,
que aunque tenga que estrellarse
se dividirá en dos. 

Suelta, muchacho, tus pensamientos
como anda suelto el viento,
sos la esperanza y la voz que vendrá
a florecer en la nueva tierra. 

Hombres de hierro, que no escuchan la voz,
hombres de hierro, que no escuchan el grito.
hombres de hierro, que no escuchan el llanto:
gente que avanza se puede matar
pero los pensamientos quedarán. 

Puntas agudas ensucian el cielo
como la sangre en la tierra,
dile a esos hombres que traten de usar
a cambio de las armas, su cabeza. 

Hombres de hierro, que no escuchan la voz,
hombres de hierro, que no escuchan el grito.
hombres de hierro, que no escuchan el llanto:
gente que avanza se puede matar
pero los pensamientos quedarán. 

León Gieco
(Argentina, 1950)



Versión en vivo, en el recita (BAROCK III) 1973

lunes, 29 de agosto de 2016

GIECO, León: Un día Baltazar




Dice Baltazar que tiene que cuidar
cien gallinas, diez caballos, treinta vacas y sembrar.
Dice Baltazar: "¿Por qué trabajo tanto 
si al final me estoy muriendo de tanto trabajar?".
Pero un dia Baltazar escribió sobre un galpón 
unas frases muy cortitas que decían lo siguiente:
"Las tierras deben ser del que las siembra 
porque yo estoy dando todo y hay quien se lo lleva. 
Esto es para usted, señor patrón,
y cómo va a conocer su campo 
si está sentado en un sillón
con su esposa mirando televisión".
Pero un día Baltazar se fue sin avisar 
y cuando estaba ya muy lejos se dio vuelta, por mirar,
porque escuchaba un ruido extraño
y no sabía qué podia ser...
Y eran todos los caballos, todas las gallinas, 
mariposas blancas, los gorriones y las vacas 
que seguían por detrás a Baltazar... 








viernes, 1 de abril de 2016

GIECO, León: Para la vida

Estoy aquí sentado bajo del pequeño sol,
el que nos dio águila y también gorrión. 
¿Qué hacer con el silencio cuando la cabeza estalla? 
¿Cómo parar la impotencia de no poder hacer nada? 
Porque querer matar a tus hijos 
es para que duela años la sangre. 
Ayer por no querer a la patria
y ahora por quererla demasiado. 

Leyes viejas más genocidas,
mal presagio para la vida... 

Con la luz llena de sombras y con el sol en sufrimiento 
volví a mi casa de rodillas y aquí mis amigos muertos. 
En un país enfermo todas las cartas sobre la mesa,
jugamos juegos perversos entre fútbol y guerra. 
Sangre de gloria, odio contra amor,
dioses y bestias, locura y dolor. 
Abriré las puertas de este vacío 
porque el destino me lanzó hacia arriba. 

Leyes viejas más genocidas, 
mal presagio para la vida...

Insistiré con un mar de rosas
y construiré sobre cenizas. 
Tendré un sueño nuevo en mis manos 
y lucharé para que sea justicia. 
Las mejillas de mis hijos en mis labios, 
y encontraré en sus ojos un nuevo descanso. 

Leyes viejas más genocidas, 
mal presagio para la vida...

(1951)



jueves, 25 de febrero de 2016

GIECO, León: Cinco siglos igual



Soledad sobre ruinas,
sangre en el trigo rojo y amarillo,
manantial del veneno, escudo heridas,
cinco siglos igual.

Libertad sin galope,
banderas rotas, soberbia y mentiras,
medallas de oro y plata contra esperanza,
cinco siglos igual.

En esta parte de la tierra la historia se cayó,
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol.

Desamor, desencuentro, perdón y olvido,
cuerpo con mineral,
pueblos trabajadores, infancias pobres,
cinco siglos igual.

Lealtad sobre tumbas, piedra sagrada,
Dios no alcanzó a llorar,
sueño largo del mal, hijos de nadie,
cinco siglos Igual.

Muerte contra la vida,
gloria de un pueblo desaparecido.
Es comienzo, es final, leyenda perdida,
cinco siglos igual.

En esta parte de la tierra la historia se cayó, 
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol. 

Es tinieblas con flores, revoluciones,
y aunque muchos no están
nunca nadie pensó besarte los pies,
cinco siglos igual.

(Argentina, 1951)


domingo, 6 de diciembre de 2015

LEÓN GIECO: Déjame que te sienta


de "León Gieco" (1973)

Déjame que descanse en tus pensamientos libres.
Déjame que recorra las flores de tu tierra virgen. 
Déjame que te sienta de algodón y de sol. 

Déjame que abra tu piel cerrada de hierbas frescas.
Déjame que recorra tus pechos de frutas maduras. 
Déjame que te sienta de algodón y de sol.

Déjame que sienta tu licor de flores blancas.
Déjame que recorra tu vientre de abejas mansas. 
Déjame que te sienta de algodón y de sol.




sábado, 8 de agosto de 2015

GIECO, León: Mil gaviotas están muertas



Algunos tienen el sol
pero se queman por estar cerca.
A otros los ataja el acero.

Mil gaviotas están muertas
en las playas desiertas.

Algunos comienzan a vivir
y otros se mueren en el intento del comienzo.

(1951)

viernes, 6 de febrero de 2015

GIECO, León: Dime que estás llorando



Cuando se queman las ideas
quedan cenizas en la cabeza.
¿Cuánto falta para que comprendan 
que hay que escuchar para hablar? 

Dime que estás llorando 
y gritaré feliz.
Dime que estás llorando 
y sabré que vivís todavía. 

Si en tu camino hay piedras 
retíralas que abajo hay hierbas. 
Queda tu corazón con lágrimas 
y podrás seguir adelante. 

Grita por las calles y si te matan 
quedará tu grito resonando. 

¿Quién te dijo, amigo,
que lo sucedido no se puede mejorar? 
Los que ponen precios a los hombres 
están fuera de la ley. 

Cuida bien tu cabeza 
que hay quienes pagan por ella. 
Cuida, Dios, a los hombres 
que no están por defendernos.

León Gieco
(Arg., 1951)




sábado, 25 de octubre de 2014

GIECO, León: Pensar en nada


de "Pensar en nada" (1981)

Justo ayer me di cuenta
que solo es cuestión de plata:
mientras diez ventanillas cobran,
una sola es la que paga.

De cómo piensa la gente
a veces la diferencia
es tan grande que parecen
seres de alguna otra tierra.

Y qué me dicen de esa casa sola 
que se ve desde un avión,
quizá en la soledad no haya dolor
de pensar en nada.

En la oficina del trabajo,
llegando el año nuevo
todos se pelean por
ese maldito ascenso.

Con la cuota de frustración
algunos la viven de rosa,
la ciudad se pone grande
y cada vez más peligrosa.



jueves, 27 de marzo de 2014

GIECO, León: Bajaste del norte



Bajaste del norte 
sin más que cuatro hijos,
y aquel cielo de tus ojos, 
y una mujer que te aprendió a seguir.

Buscabas el peso 
sin darte por vencido,
mas al final de cada día 
las manos vacías volvías a encontrar.

Por eso te entiendo 
cuando en un vaso te vas,
quién sabe a dónde 
buscando eso que llaman paz.

Y aunque sabés que te dicen "viejo borracho",
sos tan bueno que ni siquiera al diablo los mandás...

(Argentina, 1951)


lunes, 3 de febrero de 2014

GIECO, LEÓN: El fantasma de Canterville


de "PorSuiGieco"
(versión de la primera tirada, que luego fue censurada, 1976)

Yo era un hombre bueno, si hay alguien bueno en este lugar... 
Pagué todas mis deudas, pagué mi oportunidad de amar, 
sin embargo estoy tirado y nadie se acuerda de mí,
paso a través de la gente como el fantasma de Canterville. 

Me han ofendido mucho y nadie dio una explicación. 
¡Ay!... Si pudiera matarlos, lo haría sin ningún temor, 
pero siempre fui un tonto que creyó en la legalidad, 
ahora que estoy afuera, ya sé lo que es la libertad.

Ahora que puedo amarte, yo voy a amarte de verdad.
Mientras me quede aire, calor nunca te va a faltar. 
Y jamás volveré a fijarme en la cara de los demás: 
esa careta idiota que tira y tira para atrás. 

He muerto muchas veces acribillado en la ciudad, 
pero es mejor ser muerto que un número que viene y va. 
Y en mi tumba tengo discos y cosas que no me hacen mal, 
después de muerta, nena, vos me vendrás a visitar.

Intérprete: León Gieco
Algunos pocos ejemplares de la primera edición del álbum PorSuiGieco incluyó, en lugar del Antes de gira que se anunciaba en la contratapa del LP, una versión de "El fantasma de Canterville" con su letra original, que la censura había prohibido. (Cuando León Gieco quiso grabar el tema para su álbum solista de 1976 -que se llamó precisamente El fantasma de Canterville- tuvo que hacer modificaciones y cantar, por ejemplo: "Me han ofendido mucho y nadie dio una explicación, hay si pudiera odiarlos lo haría sin ningún temor". Y luego: "Es que siempre fui un tonto que creyó en la humanidad..." Más tarde: "He muerto muchas veces rodando sobre la ciudad..."). Esta situación -una jugada de los músicos y del productor Jorge Álvarez para burlar la censura- hizo, entonces, que algunos de los primeros compradores del LP PorSuiGieco se encontraran con una especial sorpresa.

martes, 24 de diciembre de 2013

GIECO, León: La Navidad de Luis


de "Siete años" (1980)

Toma, Luis, mañana es Navidad,
un pan dulce y un poco de vino
ya que no puedes comprar.

Toma, Luis. llévalo a tu casa
y podrás junto con tu padre
la Navidad festejar.

Mañana no vengas a trabajar
que el pueblo estará de fiesta
y no habrá tristezas.

Señora, gracias por lo que me da
pero yo no puedo esto llevar
porque mi vida no es de Navidad.

Señora, ¿cree que mi pobreza
llegará al final comiendo pan
el día de Navidad?

Mi padre me dará algo mejor:
me dirá que Jesús es como yo
y entonces así podré seguir viviendo... 
(Cañada Rosquín, 1951)