"¿Por qué pasó lo que pasó en La Cueva y La Perla? ... Fijate: un tipo de clase media alta como Moris;
un tipo de clase media de barrio como Javier Martínez; un tipo de clase bohemia con padres músicos como Litto;
un tipo de clase baja, cabecita negra, de calle de Tierra como Tanguito; y un vagabundo sin clase como Miguel Abuelo.
La riqueza de ese intercambio en esas mesas de La Perla, entre pibes de 20 años, fue lo que hizo que ese grupo diera origen al rock nacional" (Pipo Lernoud)

domingo, 29 de noviembre de 2015

LOS REDONDITOS DE RICOTA: Vencedores vencidos



Y ahora tiro yo porque me toca
en este tiempo de plumaje blanco.
Un mudo con tu voz y un ciego como yo,
¡vencedores vencidos!

¡Te has fugado!
¡Me hago humo!
¡Den la alarma!
Ensayo general para la farsa actual,
teatro antidisturbios.

Se rompe loca mi anatomía
con el humor de los sobrevivientes
de un mudo con tu voz, de un ciego como yo,
¡vencedores vencidos!

Leyendo diarios en un baño turco,
empañando Ray-Ban's, mascando un hueso,
tu perro, un perro cruel
con la costumbre de no contentarse con los restos.
Ovejero que descansa en manto negro.
Ensayo general para la farsa actual,
teatro antidisturbios.

En este rollo de monos de polvo
hemos perdido el rastro unos minutos,
un par de monos más, unos terrícolas,
¡vencedores vencidos!

¡Buena Suerte! ¡Y más que suerte! (sin alarma...)
Me voy corriendo a ver qué escribe en mi pared
la tribu de mi calle.

Y ahora tiro yo porque me toca
en este tiempo de plumaje blanco.
De mudo con tu voz y de un ciego como yo,
¡vencedores vencidos!

Buena Suerte! Y más que suerte! (sin alarma...)
Me voy corriendo a ver qué escribe en mi pared
la tribu de tu calle.

La banda de mi calle...


Piojo Abalos: batería
Walter Sidotti: batería


LA MOSCA: Yo te quiero dar



Todos los días "güeveando" en esa esquina,
tomando porquerías para sentirte bien.
Las alegrías que alguna vez tuviste
se fueron por el caño y nadie te avivó.
Tan solo ella te vuela la cabeza,
te vuelca la cerveza, y te cura el corazón.
Con ese humo, ese maldito humo,
transforma en esperanza tu desesperación 

Por eso yo te quiero dar algo de corazón,
iremos a festejar hasta que el mundo se abra en dos. 

Todas las noches, casi todas las noches,
pensás que a la mañana todo estará mejor.
Pero la vida te trata como el culo,
sabés que no hay futuro, solo hay tiempo que perder...
Habrá que ir juntando pedacitos,
armando despacito un sueño pa`soñar.
Las primaveras serán para cualquiera
y pobre del que quiera robarnos la ilusión.


Adrián Cionco: bajo
Fernando Castro: batería y percusión
Guillermo Novellis: voz y guitarra
Julio Clark: saxo tenor
Machi Borean: teclados, coros y percusión
Marcelo Lutri: trombón
Mariano Balcarce: percusión y coros
Pablo "Chivia" Tisera: trompeta
Raúl Mendoza: trompeta, coros y percusión
Wálter Cortagerena: guitarras, voz y coros


domingo, 22 de noviembre de 2015

SPINETTA, Luis Alberto: La búsqueda de la estrella



Las escaleras bajo sin mirar,
mi mente entonces quiere quedarse en las desgracias.
¿Qué hiciste entonces cuando todo estaba?
Esta ciudad solo muestra el sol en las ventanas.

La memoria me resulta complicada,
no me acuerdo ni de las cosas que leí.
Por favor, tu mano alada,
toda la música que cuelga suena por ti.

Después de todo tú eres la única muralla,
si no te saltas nunca darás un solo paso...

¿Te parece?...

(1950/2012)

PÁEZ, Fito: 11 y 6


de "Giros" (1985)

En un café se vieron por casualidad
cansados en el alma de tanto andar,
ella tenía un clavel en la mano. 
Él se acercó y le preguntó si andaba bien
llegaba a la ventana en puntas de pie
y la llevó a caminar por Corrientes. 

Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo. 
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso. 

Durante un mes vendieron rosas en "La Paz",
presiento que no importaba nada más,
y entre los dos juntaban algo. 

No sé por qué pero jamás los volví a ver,
él carga con 11 y ella con 6
y si reía, él le daba la luna. 

Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo. 
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.

(Rosario, 1963)


miércoles, 4 de noviembre de 2015

VIVENCIA: El amor que me faltaba



¿Cómo gritarle a la gente
para que escuche quién soy?
¿Cómo expresar mis ideas
entre la gran confusión? 

Tengo los cinco sentidos
abiertos para el amor;
tengo confianza en mí mismo,
me doy sin ningún temor. 

Hay una crisis humana
que se llama soledad,
pero si nos sinceramos
ella tendrá que emigrar. 

En mi cuarto ya no existen las heridas,
se marcharon con los golpes de la vida.
Hoy ya nadie me molesta, ni critica ni protesta:
no estoy solo. 

A mi cuarto he regresado esta mañana
de la mano del amor que me faltaba.
Con el sol en mi ventana, recostándose en mi cama.

No estoy solo: ella duerme acurrucada.


Eduardo Fazio: guitarra y voz
Héctor Ayala: guitarra y voz